Cinco fabricantes, cinco enfoques diferentes y un objetivo común: ofrecer un altavoz de suelo completo en el rango de precios de alrededor de mil euros. Se seleccionó un grupo de altavoces de suelo modernos, relativamente elegantes y blancos para su comparación, con tamaño, precio y uso previsto similares. Sin embargo, al escucharlos, quedó claro que la apariencia o la estructura técnica por sí solas no lo dicen todo. ¿El ganador se encontró en la ostentación, la potencia de los graves o un diseño general equilibrado?
Comparación de altavoces:
Cubo DALI 5
JBL Stage 260F
Monitor Audio Bronze 300 G7
Caja de altavoces Pro-Ject 10 E Carbon
Q Acoustics 3050C
El segmento de precios de 1000 euros es uno de los más competitivos del mercado de altavoces. Es también el nivel en el que los compradores ya esperan un rendimiento de alta fidelidad, pero donde los fabricantes aún deben hacer concesiones en cuanto a construcción, materiales y acabados. Sin embargo, el desarrollo ha sido rápido en los últimos años, y muchas soluciones que antes solo se encontraban en modelos mucho más caros ahora se han incorporado a productos más asequibles.
Para esta comparativa se seleccionaron cinco altavoces de suelo con precios bastante similares, entre 800 y 1250 euros. Todos ellos compartían un diseño relativamente delgado, la disponibilidad de un acabado blanco y el esfuerzo de los fabricantes por combinar una estética que se integra bien en el salón con el rendimiento de un altavoz de suelo de tamaño completo. La gama incluye tanto colecciones completamente nuevas como familias de productos ya consolidadas, cuyas filosofías de diseño difieren sorprendentemente.
Los altavoces comparados fueron el danés DALI Sonik 5, el estadounidense JBL Stage 260F, el británico Monitor Audio Bronze 300 G7, el austriaco Pro-Ject Speaker Box 10 E Carbon y el británico Q Acoustics 3050C. Si bien sus precios eran bastante similares, presentaban diferencias significativas en dimensiones, soluciones técnicas y diseño. El Pro-Ject era claramente el altavoz más pequeño y asequible de la comparativa, mientras que JBL y Monitor Audio representaban los modelos más grandes del grupo. DALI y Q Acoustics se situaban entre estos dos, tanto en tamaño como en precio.
Se utilizaron conos tradicionales de papel y fibra de madera, tweeters de aluminio y cúpula blanda, así como soluciones propias de cada fabricante. DALI aportó la tecnología de imanes SMC, ya conocida en sus series de modelos más caros; JBL empleó la estructura de guía de ondas HDI, heredada de sus altavoces profesionales; Monitor Audio invirtió en la estructura de cono RST II; y Q Acoustics en el nuevo elemento de cono curvo continuo C3. Por otro lado, Pro-Ject abordó el proyecto de una manera más minimalista y compacta que cualquiera de sus competidores.
El objetivo de la comparativa no era encontrar el altavoz más impresionante, con graves más potentes o técnicamente más complejo. En cambio, se buscaba evaluar cómo los distintos fabricantes habían logrado combinar calidad de sonido, practicidad, diseño y precio en un conjunto equilibrado. Durante las sesiones de escucha, quedó claro que, si bien todos los altavoces destacaban a su manera, abordaban la calidad del sonido de formas muy diferentes.