Los altavoces de graves vienen en diferentes tamaños y potencias. Estas características influyen directamente en la cantidad de masa que pueden mover y en la sensación táctil que producen. El tamaño no se refiere solo al diámetro físico, sino sobre todo a la capacidad de generar movimiento mecánico, que se ve afectada por factores como la potencia de la bobina móvil, el peso de la masa móvil y la desviación del movimiento.
Los vibradores pequeños son ideales para sillones y sillas de juego, donde un dispositivo con una potencia moderada de entre 30 y 100 vatios suele ser suficiente. En este caso, la vibración se transmite directamente al usuario, creando una clara sensación táctil. Los vibradores de tamaño mediano pueden mover una masa mayor y abarcar un rango de movimiento más amplio. Son adecuados para sofás más anchos o plataformas pequeñas donde se sientan varias personas. Los vibradores más grandes, por otro lado, están diseñados para sistemas de cine en casa y soluciones con múltiples asientos, donde se requiere un movimiento extenso en toda la estructura. En este caso, los requisitos de potencia también aumentan a varios cientos de vatios.
El peso y la rigidez de la estructura influyen significativamente en la transmisión del movimiento. Un armazón ligero o flexible responderá con mayor sensibilidad, mientras que una estructura pesada o robusta requerirá un movimiento más enérgico para generar la misma sensación táctil. Además, se pueden distribuir varios vibradores pequeños en diferentes partes del sofá o la plataforma, lo que permite que todos los ocupantes perciban el movimiento de manera más uniforme.